REBENACQ, un pueblo de la Edad media

¿ Qué es una bastida ?

Para algunos diccionarios, una bastida es una ciudad rodeada de murallas ; pero no es el caso de muchas bastidas del Sudoeste de la Francia.  ¡ Algunas de las más típicas han sido mismo creadas a condición estricta que no sean fortificadas !
Las bastidas son por caso ciudades o pueblos nuevos fundados hacia los 13os y 14os siglos. Muchos de entre ellos se señalan aún por el nombre típico, como "la Bastide Clairence" o "La Bastide Villefranche". La mayor parte de las bastidas han sido desarolladas al rededor de una plaza cuadrada reservada al mercado para aumentar los comercios agrícolas.

Las bastidas más celebres han sido edificadas según un modelo regular, haciendo alternar casas y calles ortogonales ; ese plano en juego de damas es espectacular en muchas de ellas. No está reservado unicamente para las bastidas ; y al inverso, se pueden encontrar bastidas cuyo plano no es regular : es el caso en particular para las que han sido fundadas en extensión de un pueblo preexistente, comportando un castillo antiguo establicido sobre un montecillo feudal.

Para determinar si un pueblo es une bastida, es importante pués conocer la carta que definice los derechos y privilegios concedidos a los recién habitantes.

En la Edad media, la población crecía y los señores incitaban la población a establecerse en nuevas ciudades, de manera especialmente a poder cobrar nuevos impuestos. Para favorecer las implantaciones, concedían importantes ventajas y privilegios. En el Béarn, los actas de fundación de la bastidas incluían frecuentemente privilegios concedidos a los habitantes de Morlàas (antigua capital del Béarn) y concedían ventajas complementarias.

Las bastidas, muchas veces, eran un pueblo nuevo ; pero a veces, un pueblo antiguo estaba levantado al numero de bastida. Estudios históricos recientes muestran que las autoridades de la época han fundado bastidas no solamente para establecer ciudades, pero también, y quizás sobretodo, en vista de una reforma territorial y fiscal.

La fundación de Rébénacq.

Pedro de Bescat era "cura" de una "abadía laica" situada a la salida del Valle de Ossau : tenía la carga de colectar la contribuciones debidas a la parroquia de Bescat. Poseía tierras de las cuales une parte estaba en landas. Sobre la pedida de Roger d'Arrévénacq, teniente de Gaston Fébus, conde del Béarn, Pédro de Bescat cedió una parte para crear une bastida. Las límites actuales de los municipios muestran que Rébénacq ha sido adquirido en las tierras de Bescat.

Las trashumaciones pasaban en esta zona. De tiempos immemoriales, los rebaños seguían dos caminos de cumbre, a lo largo de las colinas que rodean el valle del Néez donde está situado Rébénacq. Uno de ellos se dirigía hacia Lescar y Pont Long. En Rébénacq franquear el Néez permitía alcanzar la segunda cumbre que junta Jurançon por el camino de Bosdarros.

El lugar elegido para Rébénacq está situado entre tres ríos, lo que facilita el drenaje.

El acta de fundación de Rébénacq está conservado en el Archivo Departamental. Una copia fué hecha en el siglo 15 y el texto tracucido en francés a partir del bearnés antiguo. Especifica que Rébénacq se estableció sobre tierras incultas. Estamos así seguros que Rébénacq es una nueva ciudad y no la extensión de un burgo preexistente.

El acta ha estado firmado el 25 de junio de 1347 por Roger de Rébénacq, por Pedro de Bescat y por el "bayle" del valle de Ossau. Como para muchas otras bastidas, el señor local y el "poderoso señor" han firmado juntos el acta (los historiadores nombran ese tipo de contrato "acta de condominio señorial").

Entre las ventajas conciliadas, la carta prevee una exención del servicio militar durante quince años. Un mercado estava permitido dos veces por mes. Dos molinos han sido preveidos, el uno para la harina el otro para pisar la lana.

La ciudad nueva deve su nombre a uno de sus fundadores, Roger d'Arrébénacq. La carta siendo firmada "el día siguiente de San Juán Bautista", la iglesia está siempre consagrada a ese santo y la fiesta patronal tiene siempre lugar en junio.

El plano de Rébénacq

Venimos a parar al plano cadastral. La carta de fundación indica el tamaño de los lotes concedidos a los futuros habitantes y está expresada en "arrases" (medida cerca del "codo", sea 0,46 metro). El tamaño actual de las casas lleba a pensar que la plaza del mercado estaba prevista para 8 lotes sobre los lados más cortos. Un lote tenía una anchura de 14 arrases (unos 7 metros), una "arrase" quedando libre entre las propiedades.

Una misma distancia correspondiendo a 8 lotes se encuentra por los dos lados de la plaza cuando juntamos los caminos d'Arnaude o de Cazaux ; esos dos caminos erán pués una parte del contorno de ronda. El publo no era desde luego fortificado, todo más protigido por una palizada.

Los agrimensores de la época utilizaban las reglas de Pythagore para obtener ángulos rectos. Como la plaza no comporta más que dos ángulos rectos, podemos presuponer del punto de agrimensura inicial. Rébénacq ha sido concebido para recibir unas cincuenta casas. Estas han sido reconstruidas (las más viejas fechan del principio del siglo 17), pero los emplazamientos reflejan aún claramente los lotes iniciales.

Además del emplazamiento de su casa, cada habitante nuevo recibía tierra para cultivar, una superficie equivalente a 36 diarios (un diario es la cantidad de tierra que un hombre puede labrar en un día) o sea unas 14 hectáreas. En Rébénacq, la cantidad total de tierra prevista para los habitantes era de unas 600 hectáreas, sea la mitad de la superficie del municipio actual. Esto confirma que establecer una bastida es ante todo una reforma territorial.

Más tarde, la mayor parte de los agricultores se han establecidos en medio de sus tierras.

La historia ulterior

Gaston Fébus ha ordenado un censo de la populación en 1385. Rébénacq contaba entonces 25 casas ocupadas. En 1695 se cuentan 400 habitantes ; una propriedad señorial está entonces mencionada justo al norte del pueblo, bloqueando la extención en esa dirección ; el burgo se ha desarrollado pués a lo largo del Néez asi como hacia el este.

 J. B. de Bitaubé construyó en 1776 un castillo que aún se puede ver sobre una colina al oeste del pueblo. Hacia 1779, 10 años antes de la Revolución, el Intendente real de Etigny hizo establecer nuevas carreteras. Deseaba desarrollar la actividad termal y queriá carreteras mejor adaptadas para reunir Les Eaux Chaudes (Aguas calientes) y Les Eaux Bonnes (Aguas Buenas), dos ciudades termales situadas en alto valle de Ossau.

Después de la Revolución, el castillo señorial fué vendido y destruido en 1794 ; las tierras de la propriedad señorial están hoy, aún, por esencial inhabitadas. Molinos privados se han progresivamente establecidos sobre el Néez.

Durante las últimas décadas, se ha constuido la nueva escuela, luego la carretera exterior y por fín un parcelamiento.

Las huellas de esta historía son aún bien perceptibles cuando se visita Rébénacq. Fotografiás aéreas muestran que el paisaje refleja todavía cada etapa de la historia del pueblo.